Manejando una consola
Una tarde mi tito Fran me dejo su consola y cual fue su sorpresa que empece a trastearla y parecia que la habia manejado toda la vida.
Todos se quedaron alucinados de verme.
A mi me encanto la experiencia porque me gustaba darle a los botones y escuchar la musiquilla y ver los dibujitos y las letras.
Enseguida me la quitaron de las manos porque mama no queria que me cegara solo con la pantalla y ademas que aun era un simple bebe de 6 meses.
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